viernes, 11 de noviembre de 2011

Guionistas, Dibujantes... y Cuánto Cabrón

Hace unos días un coleguilla anunciaba por twitter que un compañero de carrera (futuro profesor) argumentaba, al mirar webcómics en Subcultura (la web donde está alojado mi proyecto El Cernícalo) que lo importante en un cómic es el dibujo, que el guión sale sólo.

Dejando de lado el hecho de que este individuo probablemente sea subnormal (en el sentido más peyorativo del término) y la necesidad que comprendo en este momento de informarse sobre los profesores del colegio donde uno inscribe a sus hijos, creo que la opinión de alguien cuya experiencia en el campo de los cómics se reduce a hacer tiras malas para Cuánto Cabrón, si es que en algún momento se puede diferenciar entre tiras malas y tiras buenas ahí dentro, sobre un tema tan complejo como es la guionización tiene menos valor informativo que la cantidad de pelos que había en el escroto de Ghandi.

Así que sí, este post está hecho para decirle a esta persona que es un subnormal. No tiene ningún otro leitmotif.

Buenos días.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Dios odia a los maricas

Hace unos días, no sé cuándo exactamente, me pasaron por facebook una imagen en la que se veía a un fundamentalista cristiano estadounidense con una pancarta que en la que se leía: "GOD HATES FAGS" (Dios odia a los maricas). Al lado suyo se había colocado otro hombre con una pancarta en la que ponía "FUCK THIS GUY ←" (Que le jodan ←).  
Dejando de lado el punto cómico del asunto, ¿por qué? ¿Por qué cojones si Dios es un supuesto dios de amor, un gilipollas sale a la calle con una pancarta en la que dice que Él ODIA a X y a ninguno de estos subnormales le extraña?
¿No es Dios una entidad de amor y de perdón? ¿No predica que no se debe desear mal al prójimo? ¿No dice Jesucristo: "Ama a tus enemigos y reza por los que te persiguen"? ¿Y a ninguno de estos estudiosos de la Biblia, que se saben todos los jodidos versículos de memoria y la leen religiosamente todos los días, no les extraña tanto odio, rencor y mala hostia?
Vamos a proponer un ejercicio de filosofía: Vamos a suponer, en primer lugar, que Dios existe. En segundo lugar, vamos a suponer que fuera posible que existiera una entidad omnipotente, omnisapiente y ubicua en nuestro universo, por lo tanto, que Dios exista y tenga todas las capacidades que se le atribuyen. Y por último vamos a suponer que la Biblia la escribió Dios y que todo lo que pone es cierto. Es más, vamos a suponer que la jodida Iglesia Católica realmente es la representación de dicho Dios en la tierra.
Dadas todas estas condiciones, expongo el caso:

En el antiguo testamento se presenta a Dios como un ser vengativo, que no tolera los comportamientos abominables, como la sodomía, follarte a tus hijas o a una oveja, tener lepra, hacer un holocausto (sacrificio ritual) con un animal que no sea digno de Dios... pero en cambio, le parece bien que si a tu hija la viola un señor, éste luego tenga el derecho de casarse con ella, y tú a apedrearla si ella se niega.  
Ése es el Dios del antiguo testamento. 
El del nuevo testamento es más buenrollista. Es un tío majo, que nos dice que amemos al prójimo como a nosotros mismos, que nos ama a nosotros, los humanos, porque somos sus hijos, y que es un padre bueno y benevolente, que nos perdonará todos los pecados cometidos... siempre que nos arrepintamos de ellos, claro. 
También nos da una serie de reglas, los mandamientos, en una versión 2.0, que están más refinados, pero tampoco tanto. Por ejemplo, nos dice que no cometamos actos impuros, pero tampoco nos especifica qué es un acto impuro. Por lo que sabemos, sacudírsela más de una vez después de mear puede ser un acto impuro, pero bueno, no importa.
Lo importante es que parece ser que Dios, cuando escribió la Biblia, se ve que sufrió algún tipo de trauma que le hizo cambiar su personalidad, de sádico intolerante a pasota transigente. No sabemos cómo ocurrió y no nos interesa. 

El caso es que todas esas lagunas no especificadas en el nuevo testamento, las tiene que rellenar alguien. ¿Y quién mejor que los representantes de Dios en la Tierra para ello? Sus ministros en la tierra, el Papa, los obispos y los sacerdotes, se encargan de interpretar las palabras de Dios para que nosotros no tengamos que pensar. ¡Qué considerados! Pero bueno, como ellos y sólo ellos representan a Dios y sólo ellos nos pueden transmitir los deseos del Altísimo, ajo y agua. 


Aparte de la aparente bipolaridad de nuestro Creador, ¿ven ustedes algún otro fallo? Por ejemplo: una entidad omnipotente, ¿para qué narices necesita un representante en la tierra? ¿Para preservar el libre albedrío? Y un huevo. Si es omnipotente, tendría que poder hablar por sí mismo sin necesidad de alterarlo. ¿Para que no nos volvamos locos? Otro huevo. Siendo omnipotente, podría hablarnos directamente evitando trastornarnos. ¿Para llevar a cabo la enseñanza de sus escrituras? Por favor... además de omnipotente, ¿no es ubicuo? Podría hacer todo esto por sí mismo, ya que está en todas partes. Pero bueno, eligió hacerlo mediante la Iglesia Católica que son, al fin y al cabo, SERES HUMANOS. Es decir, ni tienen la capacidad de ser perfectos, ni son ubicuos ni omnisapientes. Y como seres humanos se pueden equivocar. Por tanto, cualquier cosa que diga la Iglesia, no proviene de Dios, sino de las interpretaciones que los hombres dan a su mensaje. Ergo, son falibles. Pero Dios esto lo sabe y cuenta con ello, puesto que es omnisapiente, ¿no? Aunque la Iglesia pueda fallar, Él ya sabe lo que va a pasar y lo tiene planeado. Recordemos que los caminos del Señor son inescrutables. 

Pero esperen un momento... hablar por sí mismo sin necesidad de alterar el libre albedrío... hum, eso creo que ya lo hizo, según la Biblia. Mandó a su hijo, Jesucristo (que es Él mismo, porque Dios es uno y trino, y puede ser uno y tres a la vez porque es omnipotente). Y como resultado, los romanos se lo cargaron. Los ROMANOS. DE ROMA. Los mismos romanos que luego convocaron el concilio de Trento, juntaron toda la caterva de pensadores del momento y todos los evangelios del momento, hicieron una selección de los best-sellers, lo juntaron con el antiguo testamento, y de ahí salió lo que hoy conocemos como la Biblia. ¿Y dónde sitúan el ministerio del Señor? ¡EN ROMA, claro! La primera potencia mundial del momento y que se cargó al hijo de Dios, por algún tipo de sortilegio comprende que han hecho mal, hacen las paces con Dios y Dios es TAN BUENO y TAN BENÉVOLO que les da el poder de administrar su Iglesia. Pobrecitos, es que no sabían lo que hacían. 


Cuando queda claro que el poder de transmitir los designios divinos queda en manos de los que se cargaron al hijo de Dios, ahora resulta que son ellos los que también "traducen" las partes ambiguas de la Biblia compuesta a base de trozos que ellos mismos seleccionaron. Y nos dicen lo que está bien y lo que no. Moralidad en blanco y negro. Esto es bueno y esto es malo. No hay término medio. Es por eso que si Dios, que es un ser de amor, ODIA a los maricones, eso es bueno, hay que ODIAR a los maricones. Si Dios considera que es bueno matar a una señora que se dedica a preparar ungüentos medicinales con hierbas, y que lo único que hace es ayudar a su comunidad, ¡entonces es bueno! Si Dios mañana decide, Iglesia mediante, que es bueno reventarle los sesos al primogénito de tu hermana para santificar con su sangre la casa en la que vive, ¡regocíjense! ¡Es bueno!

¿Y saben lo mejor de todo? Que no nos tenemos que preocupar de lo que Dios piensa o deja de pensar, porque hay otros preocupándose por ello: la Iglesia, claro. Ellos nos van a decir en todo momento cómo pensar, cómo actuar, cómo ganar el dinero y cómo invertirlo, cómo educar a nuestros hijos... incluso cómo se creó el universo. Y ES BUENO. Dios los eligió para ello, ¿verdad?


Conclusión: 


La Iglesia es un timo y la puta religión es una mierda. Ninguna otra causa ha provocado más muertes que las religiones en la historia de la humanidad. Sí, los miembros de la Iglesia han hecho cosas buenas y cosas malas en su nombre. Pero no se puede olvidar que cuando una institución hace algo, son seres humanos los que llevan a cabo esas acciones. La religión sólo sirve para provocar temor: temor al infierno, a la condenación, a la justicia divina. Tengo que portarme bien porque si no me pasará algo malo. El problema es que el bien y el mal son puntos de vista y en el caso de la Iglesia, el bien y el mal vienen determinados por la interpretación del hombre que la esté dirigiendo en ese momento. 

Los seres humanos somos fascinantes. Somos el único animal que crea problemas, en lugar de soluciones. Y también somos el único animal capaz de crear necesidades, en lugar de cubrirlas. Y somos el único animal que se siente mejor al llevar a cabo una atrocidad si está justificada por un Dios que ni siquiera sabemos seguro si existe o no.

viernes, 28 de octubre de 2011

Políticamente incorrecto.

Os voy a contar una historia. 

Hace mucho, mucho, pero que mucho tiempo, había un señor que vendía pollos. Los cambiaba por cualquier cosa que necesitara en ese momento, porque aún no se había inventado un sistema de representación de la riqueza en base a la cantidad existente de un tipo específico de mineral sin otro uso práctico que el de envenenar el agua o causar alergias epidérmicas. 

 Bueno, este señor, llamémosle Pablo, cada mañana seleccionaba los mejores pollos, los metía en jaulitas y se los llevaba al pueblo más próximo en un carro para hacer negocio.

Allí tenía un puestecito, nada ostentoso, apenas un tenderete, donde exhibía su mercancía y anunciaba mediante un cartelito que vendía "POLLOS". A pesar de que su caligrafía no era gran cosa, la gente lo entendía y sabía que este señor con ese cartel tan mal escrito era a donde había que ir si querías un pollo. 


Durante unos años, la cosa fue bastante bien. Pero entonces hubo otro hombre, llamémosle Damián, que al ver el cartel (cuya caligrafía seguía siendo pésima) se escandalizó, ya que eso que anunciaba el cartel no era propio para un mercado público: "¡Por todos los Dioses, que por aquí pasan niños!".

En lugar de informarse para saber lo que vendía realmente el señor, se unió al grupo de cotillas más cercano y comentó la obscenidad que acababa de presenciar. El grupo de cotillas se escandalizó sobremanera al saber el tipo de mercancía que ofertaba el pobre Pablo (que seguía ajeno a todo esto). 


"¡¡Eso no se puede consentir!!" Gritó Damián. "¡¡Uno no puede ir por ahí enarbolando abiertamente el comercio con según qué partes del cuerpo!!".
"¡ESO!" se unió otro "Y además, seguro que tampoco son para tanto".
"Por no decir que además tiene pollos. Que a saber para qué los usa".
"Y para qué necesita tantos..."
"¿Y no será que hemos leído mal el cartel?" aventuró un tercero...
"¿ME ESTÁS LLAMANDO MENTIROSO?" se ofendió Damián.
"No, sólo digo..."
"Bueno, basta, basta" terció el primero. "No estamos aquí para juzgar a nadie. Vayamos a cerrarle el negocio a ese lascivo hijo de puta de Pablo".




Pablo, que seguía su negocio de intercambio de pollos con normalidad, de pronto un día se encontró a una turba enfurecida frente a su puesto.


"¿En qué puedo ayudarles?" preguntó Pablo inocentemente.
"¡Hemos venido a exigirte que cierres el negocio!" exclamó Damián.
"¿Cerrar el negocio? ¿Y eso por qué?" dijo Pablo, sorprendido.
"¡Por inmoral!"
"¿Inmoral? ¡¿Qué tiene de inmoral comerciar con pollos?!" 
"No te hagas el tonto ahora. ¡En ese cartel pone claramente lo que vendes en realidad, maldito pervertido! ¡LASCIVIA! ¡LUJURIA!"


En este punto, la gente del mercado, curiosa, se había acercado ya al puesto de Pablo para ver a qué venía tanto lío. Unos pocos comprendieron enseguida que había habido un error al leer el cartel de Pablo, y se rieron. Otros entraron en la discusión, defendiendo el derecho de una persona a vender lo que quisiera. Varios se unieron a la turba enfurecida, ofendidos por lo que había escrito en el cartel de Pablo y exigieron la retirada del puesto. Al cabo de un rato, en torno al cartel se había formado un auténtico altercado entre varias facciones.

El jefe de la policía del pueblo, llegó y exigió que le explicaran lo sucedido. Naturalmente, todos querían dar su versión, y al cabo de un rato, sacó en claro lo siguiente:
  1. Que Pablo era un señor que quería vender pollos.
  2. Que Damián había leído mal el cartel y por eso se había formado todo este lío
  3. Que a la gente no le gusta que en la calle se exhiban letreros con palabras obscenas.
Por tanto, concluyó lo siguiente:
"Bien, señor Pablo, si el problema es que se ha leído mal la palabra 'Pollos', ¿por qué no la cambia por 'Gallinas'? Por muy mala que sea su caligrafía, es difícil que se confunda con otra palabra"
"Pero es que no es lo mismo. Un pollo es un pollo. Una gallina es una gallina. No es la misma cosa" se quejó Pablo, que al fin y al cabo, vivía de sus animales y sabía más del tema.
"Bueno, pero es un mal menor" dijo el jefe de policía, "sólo por evitar estos malentendidos".



Ante la presión social, Pablo cedió y cambió el letrero que ponía "POLLOS" por uno en el que decía "GALLINAS". Al cabo de unos días Pablo murió a manos de unos soldados que acababan de llegar de la guerra y que se tomaron el letrero como un insulto.

Total:

El hecho de que que cambies una palabra en concreta por un eufemismo no te resuelve nada: siempre va a haber un gilipollas que se lo tome mal. Bastante ineficaz es el lenguaje hablado de por sí como para encima complicarlo con memeces absurdas.


Yo soy responsable de lo que digo, no de lo que tú entiendes.

lunes, 24 de octubre de 2011

Creacionismo contra "Evolucionismo"

En esta entrada voy a hablar de una lucha en la que me he embarcado hace poco gracias a mi amigo Álvaro Bayón, "Vary", que aparte de ser un gran fotógrafo y un gran amigo, es un científico brillante (recomendadísimo su blog Curiosa Biología).


Hace unas semanas la BHA (British Humanist Association) instó al gobierno británico a la nececisad urgente de evitar que las (mal llamadas) teorías del Creacionismo y del Diseño Inteligente se enseñaran en las escuelas. Para aquellos a los que les sean ajenos estos términos, los explicaré brevemente:


CREACIONISMO: es la CREENCIA de que la creación del universo ocurrió tal y como es relatado en el Génesis bíblico, a saber, que Dios creó el mundo en 6 días y al séptimo descansó. Esto ocurrió hace unos 6.000 años, concretamente el Domingo 21 de octubre del año 4004 a.C., según el Arzobispo James Usher y su Annales Veteris et Novi Testmenti de 1654.
«Todo el asunto de los esqueletos de dinosaurios fosilizados fue un chiste que los paleontólogos no acaban de coger.» - Nuevos Presagios, Terry Pratchett y Neil Gaiman
Los  creacionistas, por tanto, rechazan la Teoría de la Evolución, naturalmente, ya que va en contra de lo que dice la Biblia: que dios creó todas y cada una de las especies ahí, en un ratito que tenía entre nombrar lo seco Tierra y lo mojado Agua.


EL DISEÑO INTELIGENTE: es la CREENCIA de que la creación del universo, la evolución, y todos los seres, minerales, vegetales, células, moléculas, átomos, quarks, neutrinos y cualquier otra cosa que no hayamos descubierto todavía, está de algún modo organizado, administrado, dirigido y orquestado por (¿a que no lo adivinan?) Dios. 

Y si me perdonan, a partir de aquí voy a dejar de lado el tono políticamente correcto, porque es que no me puedo tomar en serio estas gilipolleces.

Bien, pues estas dos CREENCIAS (insisto en lo de CREENCIAS) se están enseñando en las escuelas de numerosos países (entre ellos Estados Unidos, así, por poner un ejemplo sonado) como teorías científicas sobre la creación del universo. Que es algo así como que en arquitectura se estudiaran el hojaldre y el chocolate como materiales viables para la construcción de chalets (total, también está eso en un libro). Y lo peor es que la tendencia amenaza con terminar llegando a Europa.

De ahí que el BHA quiera crear un insituto para erradicar estos ataques de subnormalidad profunda dogmas (falacias, en realidad), que lo único que hacen es obstaculizar la visión de científicos que, por otro lado, tal vez sean muy competentes en su campo.

Ah, pero esperen un momento, aquí falta una definición:

"EVOLUCIONISMO": nótense las comillas que he puesto durante todo el texto. Decir "evolucionismo" es incorrecto, puesto que no es ni una creencia, ni una corriente filosófica ni una religión, sino un hecho. Está ahí, y se puede comprobar. Otra cosa es que luego uno quiera cerrar los ojos ante la evidencia y negar los hechos para preservar así la Fe, que es precisamente la diferencia entre CREENCIA y CIENCIA.
«La ciencia ajusta su visión de acuerdo a lo que es observado. La Fe es la negación de la observación para que la creencia pueda ser preservada» - Tim Minchin.

Una cosa que me encanta (porque me da la risa) de aquellos que defienden el creacionismo, es que su argumento principal suele ser: "Es que la evolución sólo es una teoría". Y tienen razón. Una teoría es un un conjunto de principios o hipótesis que han sido comprobados y por tanto que se ha observado que son ciertos antes de formularla (esto Vary lo explica mucho mejor que yo). Decir que una teoría es falsa es como decir "un fluído sólido"... o una "creencia demostrable", ya que estamos dando palos por ahí.
«A lo mejor piensan lo mismo sobre la Teoría de la Gravedad... así se pueden ir volando a tomar por culo» - Tim Minchin (otra vez).
El problema, entonces, es la perversión que se ha producido del término "teoría" cuya acepción generalizada ahora mismo es la misma que la de hipótesis: una formulación realizada tras la recogida de información y datos como posible respuesta a un problema general, pero que aún no ha sido comprobada. De modo que cuando esta gente dice "La evolución sólo es una teoría", están intentando decir "La evolución es sólo una hipótesis", lo cual es FALSO.
Suelen argumentar también que "se ha demostrado que varias teorías son falsas". Esto también es una falacia, por no decir una memez como un piano. Las teorías son correctas porque han sido contrastadas y probadas. Puede que sean incompletas, pero NUNCA van a ser falsas, al menos en el sentido estricto del término. ¿Cuál es su problema, entonces? Pues esta misma perversión del lenguaje: la "teoría" del geocentrismo se ha demostrado como falsa. Pero es que el geocentrismo no es una teoría, sino una hipótesis formulada por los babilonios (¡BABILONIA!, siglo XVIII antes de Cristo), y que cuando se comprobó resultó ser falsa, por lo tanto nunca llegó a ser una teoría.

Por otro lado tenemos a los seguidores del Diseño Inteligente. Estos me molestan menos, ya que, aunque siguen teniendo la creencia de que Dios es el que la controla, por lo menos saben que la evolución está ahí. ¿Por qué entonces el BHA les tiene manía? Muy sencillo: A fecha de hoy NADIE puede demostrar la existencia o no existencia de Dios (según Andrew Newberg, Dios está más o menos en algún lugar de la corteza prefrontal del cerebro, pero este otro tema da para una entrada aparte). Por lo tanto, aceptar el diseño inteligente como una "teoría" científica es un punto de partida erróneo. En el mejor de los casos, seguirá siendo una hipótesis, hasta que alguien demuestre que Dios existe o no. Y aún en el caso de que exista, habría que demostrar si él ha tenido algo que ver o sólo le están atribuyendo el mérito.
Pero esperen un segundo, la gente es lista. Los creacionistas se basarán en algo, ¿no? ¿Qué datos tienen ellos para segurar con tal rotundidad que la Evolución no existe? ¿Y los que siguen el Diseño Inteligente? Obviamente: La BIBLIA.

Ése libro que fue escrito hace miles de años por unos señores que no tenían nada mejor que hacer que recoger en papeles las pajas mentales que se hacían mientras vagaban por el desierto, y que más tarde el emperador Constantino, en el concilio de Trento, recopiló y seleccionó para terminar formando un conjunto de leyes, enseñanzas y dogmas cuyos fines eran, principalmente, hacer que la gente no se matara entre ellos y hacer que les quedara claro que Dios había dicho que tenía que haber un Papa en Roma, que lo estaban estudiando y que ya les dirían cómo iba avanzando la cosa. Y hasta hoy.
Bueno, pues esta gente (los creacionistas) cogen el librito de marras, te citan un pasaje como:
«Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno- Génesis, 1:20-21
Y se quedan tan anchos. Lo dice la Biblia. Si lo dice la Biblia es que es verdad, porque la Biblia la escribió Dios. Y Dios no nos mentiría, ¿verdad? Luego está claro: Dios creó las especies, la evolución es mentira.

*Suspiro*

Sobre este punto de "La Biblia la escribió Dios", creo que fue mi hermana la que tuvo una conversación con un... gilipollas... que ante el razonamiento de mi hermana, que fue:
«Pero vamos a ver, la Biblia no la escribió Dios. La escribieron hombres que decían que Dios les estaba dictando... Luego, estrictamente, la Biblia la escribieron los hombres...»
El gilipollas en cuestión argumentó lo siguiente:
«Mire usted, señorita, es muy sencillo: si el presidente de una empresa le dicta una carta a su secretaria, ¿la carta la escribe el presidente de la empresa o la secretaria?»
Y me imagino que luego iría a su casa a masturbarse pensando en lo bien que le había quedado. Mi hermana en ese momento no supo qué contestarle, pero cuando me lo contó, yo aporté lo siguiente:
«Mismo caso. La secretaria termina de escribir la carta, pero cree que puede redactar mejor de lo que lo ha hecho el presidente, así que escribe 8 ó 9 copias de la misma. Luego queda con sus amigas, una peluquera, una dependienta de supermercado, una telefonista, una cocinera y una barrendera. Entre las seis cogen las cartas y no terminan de ponerse de acuerdo sobre cuál está mejor escrita, así que terminan escribiendo, entre todas, una carta mucho mejor redactada y mucho más completa de lo que había dictado el presidente. Además, todas son muy aficionadas a navegar por internet, así que añaden un par de citas de Wikipedia que creen que vienen perfectas para el tema que se está tratando en la carta. La cocinera, además, supone que, después de leer esa carta, al destinatario le entrará hambre, así que ya de paso le adjunta el nombre de su restaurante para que vaya a comer luego. La peluquera, obviamente, opina que no va a ir a un restaurante sin haberse arreglado, así que le propone el nombre de su peluquería para que se pase antes de ir al restaurante. La dependienta, como está harta de su trabajo, le adjunta su currículum, ya que está, para ver si alguien la quiere contratar. La telefonista opina que lo de la carta está muy bien, pero que todo esto se solucionaría antes si lo hablaran por teléfono, así que concluye que lo mejor es que en futuras comunicaciones lo que va a hacer es decirle a la secretaria que la avise y que ya se encargará ella de hacer llegar el mensaje de su jefe. Y la barrendera, opina que la carta les ha quedado muy bien y que para asegurarse de que no se confunden, va a tirar el resto de los mensajes descartados (incluyendo el original) a la basura. Ahora yo pregunto: ¿la carta que le llega al destinatario, quién la ha escrito?»
¿Ven ustedes el patrón?

Conclusión: a mí me parece muy bien que uno sea cristiano, budista, marxista, católico, creacionista, judío, cienciólogo, hippy, ateo o cualquier otro tipo de gilipollas. Pero si va a promover algo, que sea la curiosidad o hechos contrastables, no sus creencias. No le pida a nadie que acepte como cierto algo que no puede comprobar. Y desde luego, no exija respeto por sus creencias religiosas cuando alguien le muestre una prueba de que un antiguo libro está equivocado. Hágase el favor de buscar, investigar, leer y razonar. Y no tragar directamente lo primero que le digan.

Coño.

Saluditos :)

miércoles, 19 de octubre de 2011

Les Naufragés d'Ythaq

O los Náufragos de Ythaq, como los tradujeron en España, es a día de hoy una de las mejores sagas de cómic que he leído en mi vida. Probablemente no le suene a nadie, y esto es por una sencilla razón que voy a resumir en dos palabras: Cómic Europeo. Francés, concretamente. Oigo ya las voces de los que claman "¡Oh, no, el horror!", "Anda con tus gabachadas a otra parte", "El cómic europeo es un asco", y tal. 

Vale, pues callaos la puta boca y seguid leyendo. O mejor, no os molestéis y fuera de mi jodido blog. 

Las razones por las que me gusta tanto esta saga os las cuento a continuación: 

Primero: Lo dibuja Adrien Floch. Nada más que añadir. 

Segundo: Lo guioniza Christopher Arleston, cuya narrativa me encanta por lo fluído que es, por el humor referencial, por la sutileza de los chistes y porque tiene la capacidad de contarte una gran historia y de hacerla entretenida al mismo tiempo, cosa que no es nada fácil. 

Cuenta la historia de la tripulación de una nave estelar llamada Bruma del Cometa que se estrella en un extraño planeta, movido por una fuerza gravitatoria misteriosa. Desde el primer momento en que llegan, ya se ven envueltos en problemas con los nativos, una raza llamada Banfoos (una especie de hombres morsa con un curioso sentido de la justifica y una afición insana por los pleitos). No tardan en darse cuenta de que ese es el menor de sus problemas, ya que la Margarve Ophyidia parece tener un cierto interés en la nave que ha caído de los cielos.

Cabe decir lo interesante que resulta que en este mundo, a pesar de que el nivel de tecnología generalizado es bastante bajo, hay ciertos sectores de la población que tienen un conocimiento que supera con mucho la media, y la manera en cómo está contado esto, al más puro estilo de conspiración gubernamental, es magistral. 

Por si fuera poco, resulta que hay cierto tipo de personas que tienen una afinidad especial con uno de los cuatro elementos (Fuego, Aire, Agua y Tierra, lo típico), pero que son muy raros de ver. Curiosamente, uno de los náufragos protagonistas, la oficial Granite Welgoat, parece ser uno de estos seres, concretamente uno de los que pueden controlar el fuego a voluntad, aunque antes de aterrizar nunca había dado muestras de tener un poder semejante. 

Pero bueno, por ir acabando:

LO QUE MOLA: El hermoso dibujo de Adrien Floch, los personajes, la relación entre ellos, la historia, el mundo de Ythaq, y lo bien que se complementan los autores para crear una narrativa espectacular.

LO QUE NO MOLA: Esta serie tiene 9 tomos y hasta ahora en España sólo han salido 3 (y no tiene pinta de que vayan a salir más por el momento).

Si sabéis francés, os recomiendo que compréis los cofres recopolatorios, son 3 con 3 álbumes cada uno. La edición es preciosa y es una compra de la que no os arrepentiréis. 

Os dejo la página oficial para que investiguéis un poco más por vuestra cuenta: http://www.ythaq.com/

Saluditos :)